Según recoge la ISO 9000, el sistema de
gestión de la calidad es “un sistema que permite establecer una política
y unos objetivos, y alcanzar dichos objetivos”. Un sistema de gestión
de este tipo es aplicable a todos los ámbitos de la empresa. Un ejemplo
de ello es que dicho sistema, aunque con las variantes propias del ámbito
al que se refiere, es el que encontramos en las normas ISO 14000 referidas
a medio ambiente, y en los referenciales de salud y seguridad laboral,
como la BS 8800 o la OHSAS 18001.
En la década de los ochenta, al mismo
tiempo que tenía lugar una internacionalización de la garantía de la
calidad gracias al éxito de las normas ISO 9000, tanto americanos como
europeos se esforzaban en aplicar los principios del CWQC, también
llamado TQC o Total Quality Control por el Doctor Feigenbaum.
Este concepto ha ido evolucionando y
tomando diversas formas y denominaciones a lo largo del tiempo. Por
ejemplo, calidad total, gestión para la calidad total o gestión total de
la calidad.
Esta última expresión es una traducción
del término inglés total quality management o TQM. Fue objeto de un
consenso internacional reflejado en la norma EN ISO 8402, según el cual
se entendía el concepto de gestión de la calidad en el sentido de
participación y motivación de todos los miembros de un organismo en
interés del propio organismo, de sus miembros, de sus clientes y de la
sociedad en su conjunto.
En esta línea, el término
Total implica que deben estar involucrados los diferentes niveles de la
empresa, desde lo más alto de la jerarquía hasta la base, y que todas
las partes interesadas deben quedar satisfechas.
Si bien sus vías de desarrollo han sido
distintas, la garantía de la calidad y la gestión total de la calidad
son dos enfoques o modos de gestión que tiene la misma meta: satisfacer
al cliente bajo la presión de la competencia internacional, dar confianza
obteniendo una certificación ISO 9001 y tener una imagen de excelencia.
Finalmente, cuando un método de gestión
dirigido a la Excelencia en la calidad se extiende hasta la implicación
de todo el personal en la prevención, el control de todos los riesgos y
el funcionamiento de la organización, se convierte en una forma
desarrollada de gestión llamada “gestión global de la calidad” o
“gestión integrada”.